Trump afirma que no le importa que Cuba reciba petróleo ruso
El presidente de Estados Unidos asegura que no le preocupa la ayuda energética a la isla y la justifica por razones humanitarias
- 30
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Marzo
2026
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que no le preocupa que Cuba reciba petróleo ruso, en medio de la crisis energética que enfrenta la isla y el endurecimiento previo de sanciones por parte de Washington.
“¡Tienen que sobrevivir! (…) No tengo ningún problema”, declaró el mandatario ante reporteros, al referirse a la llegada de un buque petrolero ruso que se aproxima al país caribeño.
Trump restó importancia al efecto que pueda tener el suministro energético en la situación interna de Cuba, al considerar que el régimen “está terminado” independientemente de si recibe o no petróleo.
“No me molesta (…) tienen un liderazgo malo y corrupto, y si les llega o no un barco de petróleo, eso no importa”, sostuvo.
Las declaraciones se producen luego de que Estados Unidos permitiera el arribo del tanquero ruso Anatoly Kolodkin, cargado con cientos de miles de barriles de crudo, en una decisión que marca una flexibilización parcial del bloqueo energético.
Giro en la política hacia Cuba
El propio Trump reconoció que prefiere dar cierto alivio a la población cubana, pese a mantener la presión sobre el gobierno de La Habana.
“La gente necesita calefacción y aire acondicionado y todas las demás cosas que uno requiere”, afirmó, en un tono que contrasta con su política previa de sanciones para cortar el suministro energético a la isla.

En enero de 2026, Washington endureció el bloqueo petrolero tras la caída del gobierno de Nicolás Maduro en Venezuela, principal proveedor de crudo de Cuba, lo que agravó la crisis en la isla.
Cuba enfrenta una severa escasez de combustible que ha derivado en apagones prolongados y una fuerte afectación a su economía. La llegada del petróleo ruso representa un alivio temporal, aunque limitado, para cubrir la demanda energética del país.
El buque ruso transporta suficiente crudo para abastecer a la isla durante algunas semanas bajo racionamiento, en un contexto donde el suministro externo se ha reducido drásticamente.
El envío de petróleo ocurre en medio de un escenario global marcado por conflictos geopolíticos y tensiones en los mercados energéticos, lo que ha obligado a Estados Unidos a ajustar temporalmente su estrategia hacia Cuba.
A pesar de esta flexibilización, la administración de Trump mantiene su objetivo de presionar al gobierno cubano para impulsar reformas económicas y políticas.
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