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Internacional

Río de Janeiro flexibiliza restricciones de conciertos en playas

La flexibilización de estas restricciones llega después de que muchas personas advirtieran que estos eventos representarían una amenaza a la escena cultural


  • 27
  • Mayo
    2025

El alcalde de Río de Janeiro, Eduardo Paes, flexibilizó este martes las nuevas restricciones sobre los conciertos en las playas después de que muchas personas advirtieran que estos eventos representarían una amenaza a la vibrante escena cultural.

Paes introdujo a principios de marzo las medidas y reforzó las que ya existían, con el argumento de que se debía proteger la seguridad pública y el medio ambiente y promover relaciones pacíficas entre turistas y residentes.

Las medidas prohibían la venta de alimentos y bebidas, el alquiler de sillas, altavoces y los conciertosen quioscos sin permisos oficiales.

Los críticos advirtieron que podría representar una amenaza a los medios de vida de muchos músicos y vendedores locales.

El gobierno de Río rescindió partes del decreto, en la cual también está incluida la estricta regulación de las actuaciones musicales en vivo y la prohibición de botellas de vidrio en los quioscos. A los propietarios de las cabañas de playa se les permitirá exhibir nombres, no solo números, siempre y cuando sigan un formato establecido.

“La música volverá a las playas”, dijo Julio Trindade, quien trabaja como DJ en los quioscos y hizo campaña contra la medida. “Las playas de Río son conocidas mundialmente y merecen una banda sonora”.

Otras medidas, incluida la prohibición de altavoces y la represión de las ventas no reguladas de alimentos y bebidas, permanecerán en vigor, señaló el gobierno de la ciudad en un comunicado.

“La ciudad sigue vigilando las playas para asegurar que se mantenga el orden público y que los espacios públicos continúen siendo respetados”, dijo Brenno Carnevale, secretario de orden público de Río, en un comunicado.

Paes señaló que las restricciones sobre los conciertos se habían introducido porque algunos quioscos estaban reproduciendo música por encima de los volúmenes permitidos y más allá del horario límite de las 10 de la noche.

“Cualquiera que no respete las reglas enfrentará una multa de $1,000 reales —alrededor de $180 dólares— por la primera infracción, una multa de $2,000 reales por la segunda. Y en la tercera, les cancelaremos la licencia y cambiaremos al propietario del quiosco”, afirmó el alcalde.

El Movimiento de Vendedores Ambulantes Unidos, que protestó el martes en la asamblea municipal, dijo posteriormente que se reunió con el presidente de la asamblea, Carlos Caiado.

“Hemos asegurado un paso crucial hacia adelante: la creación de un grupo de trabajo con la participación de representantes de vendedores ambulantes para discutir la seguridad, las regulaciones sanitarias y, lo más importante, la legalización de nuestra categoría”, señaló el movimiento.


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