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Coahuila

Trasladan cocodrilo de Ramos Arizpe al Museo del Desierto

Este lunes se iniciarán estudios médicos, entre ellos un análisis coproparasitoscópico para descartar parásitos internos


  • 22
  • Febrero
    2026

El cocodrilo de pantano (Crocodylus moreletii) localizado y capturado en la presa Palo Blanco, en Ramos Arizpe, fue trasladado al Museo del Desierto, donde permanecerá de manera provisional mientras la Profepa define el sitio al que será enviado de forma definitiva.

Fernando Toledo, director del Museo Viviente, detalló que se trata de un macho juvenil de entre dos y tres años, con una longitud cercana a los 80 centímetros y un peso aproximado de dos kilogramos.

A su llegada no presentaba heridas visibles ni signos de desnutrición, por lo que, en apariencia, su estado de salud es estable.

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Origen y condición del ejemplar

El especialista indicó que el ejemplar muestra un marcaje en las escamas, señal de que fue adquirido en un criadero y posteriormente liberado.

Subrayó que esta especie no habita de manera natural en Coahuila, por lo que su presencia en la presa confirma que fue introducida por particulares.

De acuerdo con Toledo, el animal fue ingresado a un espacio controlado, con poca luz y mínima interacción, para reducir el estrés tras la captura.

Evaluación médica y resguardo temporal

Este lunes se iniciarán estudios médicos, entre ellos un análisis coproparasitoscópico para descartar parásitos internos y, en caso necesario, pruebas sanguíneas para evaluar su condición general, y en base a las muestras se procederá a alimentarlo como parte del protocolo de adaptación.

El Museo del Desierto puede mantenerlo bajo resguardo durante un periodo aproximado de una semana o diez días.

No obstante, el director aclaró que no es viable que permanezca ahí de manera permanente, ya que el recinto alberga otro cocodrilo macho de mayor tamaño y la convivencia representaría un riesgo.

Detalles del operativo y vigilancia

Sobre el operativo, explicó que la captura se concretó durante un recorrido nocturno en lancha, cuando el reflejo ocular del reptil fue detectado con iluminación directa.

Mediante una pértiga con lazo se aseguró el cuello y posteriormente el hocico para evitar lesiones, procedimiento que permitió retirarlo sin incidentes.

Toledo advirtió que el clima extremoso del desierto coahuilense, especialmente durante el invierno, no es adecuado para esta especie.

Al depender del ambiente para regular su temperatura corporal, un ejemplar joven podría sufrir hipotermia si enfrenta descensos bruscos de temperatura.

Autoridades federales, estatales y municipales que participaron en el aseguramiento del reptil mantendrán la vigilancia en la zona para descartar la presencia de otro individuo y será la Profepa quien determine el destino final del cocodrilo, una vez concluido el periodo de evaluación médica y resguardo temporal.


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