Caso Debanhi Escobar: cuatro años sin justicia
La familia acusa que la falta de tipificación como feminicidio ha frenado avances clave en la búsqueda de justicia
- 09
-
Abril
2026
Este jueves se cumplen cuatro años de que inició uno de los casos policíacos que más han sacudido a la opinión pública local y nacional y que incluso trascendió internacionalmente, provocando la caída de un fiscal: la desaparición y muerte de la joven de 18 años Debanhi Escobar Bazaldúa.
Fue el 9 de abril del 2022 cuando la familia de la menor denunció que su hija no regresó a casa tras haber asistido a una fiesta a una quinta ubicada en el municipio de Escobedo, Nuevo León.
El cuerpo de Debanhi fue hallado el 21 de abril en una cisterna del hotel Nueva Castilla, ubicado en la carretera a Laredo, también en Escobedo.
Oficialmente, las autoridades declararon que murió por una contusión y asfixia generada por el “accidente” al caer.
Sin embargo, su familia y parte de la opinión pública rechazaron esa versión, por lo que el caso fue atraído por la FGR el 22 de septiembre.
En tanto, el Fiscal General de Justicia de ese entonces, Gustavo Adolfo Gutiérrez, renunció al cargo el 22 de octubre bajo la versión oficial de que se “jubilaba”, pero la interpretación fue que su figura estaba desgastada por los cuestionamientos y dudas del caso.
Hasta el momento, el caso no se ha cerrado porque la FGR no ha presentado las conclusiones del caso.
A cuatro años de la muerte de Debanhi Escobar Bazuldua, sus padres, Mario Escobar y Dolores Bazaldúa, reiteraron que el principal obstáculo en el caso es la negativa de las autoridades para tipificarlo como feminicidio, lo que ha frenado el avance de la investigación y el uso de nuevas pruebas.
En entrevista, señalaron que, pese a peritajes independientes y análisis avalados por especialistas —que apuntan a que la joven fue privada de la libertad y murió por asfixia—, la Fiscalía General de la República no ha reclasificado el delito. Esta falta de tipificación, aseguran, impide judicializar información clave y llamar a declarar a posibles responsables.
“Si no lo tipifican como feminicidio, no podemos avanzar”, insistió Mario Escobar, al explicar que incluso testimonios que señalan a presuntos implicados no pueden integrarse formalmente a la carpeta de investigación bajo las condiciones actuales.
Ante este escenario, la familia anunció que en los próximos días impulsará un metaperitaje con la esperanza de que este nuevo análisis permita reclasificar el caso y destrabar el proceso judicial.
Otro de los puntos que destacaron fue la existencia de nuevas pruebas que no han podido ser incorporadas oficialmente. Según explicaron, cuentan con información y testimonios que apuntan a varias personas, pero que no han sido procesados debido a la falta de una tipificación adecuada del delito.
Además, denunciaron irregularidades en evidencia clave, como videos de seguridad con minutos faltantes y posibles alteraciones, lo que refuerza su desconfianza hacia las investigaciones realizadas hasta ahora.
Sobre la llamada habitación 174 del motel Nueva Castilla, los padres revelaron que durante cateos iniciales se detectaron indicios relevantes, como posibles manchas de sangre y otros elementos que pudieron ser fundamentales para la investigación. Sin embargo, acusaron que estas evidencias no fueron debidamente procesadas y que incluso el lugar fue posteriormente alterado, perdiéndose información crucial.
“Todo eso se desechó. “No les importó”, lamentaron, al señalar que estas omisiones forman parte de una serie de fallas que han marcado el caso desde el inicio.
A cuatro años, sin detenidos y con múltiples líneas sin esclarecer, la familia sostiene que la falta de voluntad para reconocer el feminicidio es el principal freno para alcanzar justicia.
Mientras tanto, reiteran que no dejarán de insistir: buscan verdad, justicia y que el caso de su hija no quede impune.
Comentarios
Notas Relacionadas
Últimas Noticias
Más Vistas



