Betty Boop y Pluto entran al dominio público con restricciones
Las versiones originales de Betty Boop y Pluto de 1930 ya son de dominio público, pero sus versiones icónicas y nombres siguen protegidos por marcas
- 04
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Enero
2026
Desde el 1 de enero de 2026, Betty Boop y Pluto, dos de los personajes más reconocidos de la animación, entraron oficialmente al dominio público en Estados Unidos.
Sin embargo, el cambio no es tan simple como parece, ya que solo ciertas versiones originales quedaron libres de derechos de autor.
La liberación aplica exclusivamente a las primeras apariciones de estos personajes en obras publicadas en 1930, mientras que sus versiones más populares continúan protegidas por marcas registradas y derechos vigentes.
¿Qué implica el dominio público?
Que una obra entre al dominio público significa que ya no está protegida por copyright. En consecuencia, cualquier persona puede copiarla, modificarla o reutilizarla libremente, incluso con fines creativos como películas, cómics, videojuegos, memes o fan-art, sin pagar regalías ni pedir autorización.
No obstante, esto solo aplica a las versiones específicas que ya cumplieron el plazo legal de protección, que en Estados Unidos es de 95 años.
Betty Boop: libre, pero no como la conocemos
En el caso de Betty Boop, la versión que entra al dominio público es su primera aparición en el corto Dizzy Dishes (1930), donde era una perrita antropomórfica con orejas largas y una apariencia distinta a la actual.

La Betty Boop humana, de vestido corto, aros grandes y estilo flapper, que se volvió un ícono cultural, apareció en años posteriores y sigue protegida tanto por derechos de autor como por marcas registradas.
El nombre “Betty Boop” también continúa bajo protección comercial.
Pluto: libre el perro, no el nombre
Algo similar ocurre con Pluto. La versión liberada corresponde al perro que aparece en The Chain Gang y The Picnic (1930), donde no se llamaba Pluto, sino “Rover”, y era la mascota de Minnie Mouse.

El Pluto amarillo, fiel amigo de Mickey Mouse y con su nombre definitivo, debutó en 1931, por lo que esa versión aún no es de dominio público y permanece protegida por Disney.
El peso de las marcas registradas
Aunque el copyright haya expirado para ciertas versiones, las marcas registradas (trademarks) siguen vigentes.
Estas protegen el uso comercial del nombre y de la imagen icónica de los personajes y pueden durar indefinidamente mientras se usen y se defiendan legalmente.

Esto significa que vender productos, lanzar aplicaciones o hacer publicidad usando los nombres “Betty Boop” o “Pluto”, o sus imágenes clásicas, puede derivar en demandas por confusión de marca.
Regla clave para creadores
En la práctica, los expertos recomiendan usar únicamente las versiones originales de 1930, evitar nombres registrados en títulos o promociones y no replicar elementos visuales de versiones posteriores.
Por ejemplo, una obra creativa con una perrita estilo caricatura de 1930 podría ser válida si no se comercializa como “Betty Boop”.
En cambio, vender mercancía con la imagen clásica y el nombre sí representa un alto riesgo legal.
Lo que viene en 2027: el año de los clásicos
El 1 de enero de 2027 entrarán al dominio público las obras publicadas en 1931.
Esto incluirá versiones icónicas como el Pluto oficial de Mickey, la Betty Boop humana definitiva y los monstruos clásicos de Universal: Drácula de Bela Lugosi y Frankenstein de Boris Karloff.
Por ello, especialistas anticipan que 2027 será recordado como un año clave para la cultura pop, al liberar personajes que marcaron la historia del cine y la animación, aunque siempre bajo la sombra de las marcas registradas.
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